(Publicado el 21 de Marzo de 2020).
En los comentarios a mi post de
ayer surgieron algunas cuestiones muy interesantes sobre los virus. Méndez Viera se preguntaba por el objetivo final de los virus. José Francisco Mayora inquiría sobre si cabe hablar de actos volitivos en los virus. La profesora María Ángeles Bárcena Pernía, por su parte, me lanzaba el desafío de definir lo que es un ser vivo. Todas estas cuestiones requieren, cada una por su parte, una respuesta larga y meditada. Por esa razón estos amigos me van a perdonar que en este segundo post de la cuarentena no les conteste. Ya lo haré más adelante. Hoy vamos a ver muy someramente qué pasa en el interior de una célula cuando entra un virus.
Ayer vimos en qué consistía el "lenguaje" de los virus:
un ácido nucleico. Una vez dentro de la célula, desbarata el funcionamiento normal
de ésta y lo sustituye por la fabricación de múltiples copias de sí mismo. Hoy
trataremos de ver cómo lo logra. Para ello he de referirme a dos figuras, la
figura 3 y la figura 4. Cada paso concreto lleva un número identificativo.
Aquí he tratado de describir (muy someramente) el ciclo vital de
un virus como el coronavirus SARS-CoV-2 que tan atribulados nos tiene. Es
importante señalar, no obstante, que hay muchísimas otras formas de ciclo vital
en los virus. Ésta es una más.
1. Vemos al virus libre, procedente de un contagio externo o bien
de una célula previamente atacada.
2. El virus se fija a la membrana celular. En este proceso son las
espículas que rodean al virus (la "corona") quienes reconocen a la
célula que pueden parasitar. Éste es un proceso muy complejo
3. El virus penetra en la célula gracias a una invaginación de la
membrana celular. Éste paso también es muy complejo. Bueno, la verdad es que
todos los pasos son bastante complejos.
4. El virus pierde todas sus cubiertas y libera el ácido nucleico.
5. El ácido nucleico "toma el mando" de la situación.
Y pasamos a la figura 4.
6. Por una parte, el ácido nucleico fabrica múltiples copias de sí
mismo, proceso que llamamos replicación producido por unas enzimas que llamamos
replicasas.
7. Por otra parte, el ácido nucleico dirige la síntesis de todas
sus proteínas, las que necesita para formar las partículas víricas. Para ello
utiliza la maquinaria sintética de la célula y gasta la energía producida por
la célula.
8. Las copias de ácido nucleico y de proteínas se ensamblan
formando partículas víricas.
9. Los nuevos virus salen de la célula por un mecanismo de
gemación (formación de yemas).
Previamente las proteínas de las espículas se han integrado en la
membrana de la célula. Por esta razón, el nuevo virus queda envuelto con una
parte de la membrana de la célula que ha parasitado.
10. Los nuevos virus libres están en condiciones de atacar a otras
células. Podemos razonablemente suponer que cada célula parasitada puede
producir incluso centenas de virus nuevos.
El próximo post tratará de dónde podemos actuar farmacológicamente
en todo este proceso.