Este post, una vez más, va dedicado a mis amig@s de
Facebook que son estudiantes de la Universidad de Salamanca. Hoy hablaremos
sobre todo del Rey Alfonso X, el Sabio.
Nuestra Universidad fue fundada en 1218 por Alfonso
IX de León, como Estudio General del Reino de León, y dependiente de la
archidiócesis de Compostela (de la que también dependía entonces la diócesis de
Salamanca). La relación de nuestra Universidad con Compostela puede verse en bastantes
detalles. Uno de ellos, del que os daréis cuenta enseguida, es que la calle
mayor de Salamanca no se llama “Calle Mayor” sino “Rúa Mayor”.
El auténtico despegue de la Universidad de
Salamanca se produce bajo el reinado de Alfonso X el Sabio, hijo de
Fernando III el Santo y nieto de Alfonso IX, ya con los reinos de Castilla y
León unificados (por eso en el sello de la Universidad aparecen las armas de
Castilla y de León).
Por una parte, en 1254 el Papa promulga, a
instancias del Rey, una bula declarando a Salamanca “Estudio General de la
Cristiandad”, con lo cual sus graduados podían enseñar en todas partes,
excepto París y Bolonia. Esta última restricción se eliminó en 1333. En 1954 se
celebró el Séptimo Centenario de la Universidad. En realidad, era el
centenario de la bula papal, puesto que la fundación propiamente dicha tuvo
lugar en 1218. Por eso celebraremos el Octavo Centenario de la Universidad en
2018.
Además, Alfonso X el Sabio dotó a la Universidad de
rentas y de cátedras. En torno a 1254 había cátedras de Derecho
Canónico, Derecho Civil, Medicina, Lógica, Gramática y Música. Más tarde, en el
siglo XIV, se incorporaron cátedras de Teología. Otro día nos ocuparemos de las
rentas de la Universidad.
Pero lo más importante de todo es que el Rey Sabio
reglamentó por primera vez la vida universitaria, en el Título XXXI de la
Segunda Partida (del Código de las Siete
Partidas), siendo muy probablemente la primera legislación específicamente
universitaria de Occidente. Y hoy vamos
a ver algunas de las cuestiones más curiosas que dicen las Partidas sobre la
Universidad, conservando, en lo posible, la lengua de entonces:
1. La definición
“Estudio es ayuntamiento de maestros et de
escolares que es fecho en algún lugar con voluntad et con entendimiento de
aprender los saberes”
Lo de “ayuntamiento”
se presta a muchas interpretaciones. Pero lo importante es, como ya hemos visto
anteriormente, el carácter de “Gremio” o de “Corporación” que se da, en
conjunto, a maestros y escolares; Gremio que hoy conocemos como “Universidad”,
término que significaba específicamente eso. Había una “Universidad del Estudio”
como podía también haber una “Universidad de los Alfareros”. Con el tiempo el
término “Universidad” por antonomasia quedó reservado a la Universidad del
Estudio, la nuestra.
2. La
ciudad del estudio
“De buen
aire et de fermosas salidas debe seer la villa do quieren establescer el
estudio, porque los maestros que muestran los saberes et los escolares que los
aprenden vivan sanos, et en él puedan folgar et rescibir placer a la tarde
cuando se levantaren cansados del estudio; et otrosí debe seer abondada de pan,
et de vino, et de buenas posadas en que puedan morar et pasar su tiempo sin
grant costa”
Si Salamanca es de “buen aire et de fermosas salidas” lo dejo a juicio
del lector. Quizá el Rey Sabio se refería al momento de la tarde en que,
cansados del estudio, los escolares pudieran salir a “folgar et rescibir placer”.
Probablemente se refería a la activa vida nocturna de Salamanca, la conocida
Salamanca-by-night o Salamanca-la-nuit. Porque desde luego lo que no se puede
decir de Salamanca es que esté mal abastecida de vino (o de “buenas posadas”)
3. El Rector
“Otrosí
pueden establecer de sí mesmos un mayoral sobre todos a que llaman rector, que
quier decir como regidor del estudio, a que obedescan en las cosas que fueran
convenibles, et guisadas et derechas. Et el rector debe castigar et apremiar a
los escolares que no levanten bandos nin peleas con los homes de los logares do
hicieren los estudios nin entre sí mesmos”
La definición de Rector como “mayoral” puede que
choque un poco, pues ese término se refiere hoy día al primer oficial de una
ganadería brava. Aunque viendo el comportamiento de algunas masas estudiantiles
(y profesorales también) vemos que el Rey Sabio no andaba muy descaminado. Si
no, que se lo pregunten a los “homes de los logares do hicieren los estudios”,
es decir, a los salmantinos no universitarios.
4. El buen comportamiento de los escolares
“Ca los
estudios para eso fueron establecidos, et non para andar de noche nin de dia
armados, trabajándose de pelear o de facer otras locuras o maldades a daño de
sí et estorbo de los logares do viven”
Ya sabéis: nada de hacer locuras o maldades o
estorbos. Y menos de ir armados. A estudiar, que para eso los estudios fueron
establecidos. Desconocía el Rey Sabio los botellones, porque si no algo hubiera
dicho “dellos”.
5. El fuero universitario
“Los
maestros que muestran las ciencias en los estudios pueden judgar sus escolares
en los pleitos et en las demandas que hobieren unos contra otros, et en las
otras que algunos homes les hiciesen que non fuesen sobre pleito de sangre; et
non les deben demandar nin traer a juicio ante otro alcalle sin su placer
dellos”
Esto fue históricamente una constante causa de querellas entre la
Universidad y la Ciudad. Pues los estudiantes y los profesores eran juzgados
por el Maestrescuela y no por la jurisdicción común. Quizá la revuelta
estudiantil más intensa que se recuerda tuvo lugar en el siglo XVII, cuando un
alcalde de la ciudad se atrevió a ejecutar a garrote a un estudiante después de
juzgarlo sin tener en cuenta su fuero. Hubo más de una veintena de muertos,
según parece.
6. El Bedel
“La
universitat de los escolares debe haber un mensajero que llaman en latín
bidellus; et su oficio deste atal es de andar por las escuelas pregonando las
fiestas por mandado del mayoral del estudio; et si acaeciese que algunos
quisiesen vender libros o comprar, devéngelo decir et desí debe andar él
pregonando et deciendo que quien quiere tales libros que vaya a tal estación en
que son puestos”
Para el Rey Sabio, el Bedel era el encargado de
pregonar las fiestas y anunciar libros que estuvieran a la venta. Algo más
tarde, fue función del Bedel inspeccionar las aulas para ver si el catedrático
había acudido o no a clase. En caso de ausencia, el Bedel debía dar parte a la
autoridad académica para que descontaran al catedrático absentista la parte
correspondiente de su sueldo.
7. El Estacionario
“Estacionarios
ha meester que haya en cada estudio general para seer complido, et que tenga en
sus estaciones libros buenos, et legibles, et verdaderos de texto o de glosa,
que los loguen los escolares para enxemplarios”
El Estacionario era el oficial encargado de cuidar los libros de la
Universidad. En la Biblioteca antigua se puede ver cómo los libros venían
provistos de argollas con las que encadenarlos a la pared para evitar
tentaciones. Puede que os llame la atención el nombre de “Estacionario”. A quien
tenga algo de idea de inglés, le recordará al término “Stationery”, que
significa actualmente “Papelería”.
Para quien como yo ha vivido sucesivamente la Ley Ibáñez
Martín, la Ley Villar-Palasí, la LRU, la LOU y la LOCE (y seguro que me olvido
algunas), todas ellas de ordenación universitaria, las Partidas son un soplo de
aire fresco. Basta por hoy.

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