lunes, 15 de junio de 2015

El Rey Sabio

Este post, una vez más, va dedicado a mis amig@s de Facebook que son estudiantes de la Universidad de Salamanca. Hoy hablaremos sobre todo del Rey Alfonso X, el Sabio.

Nuestra Universidad fue fundada en 1218 por Alfonso IX de León, como Estudio General del Reino de León, y dependiente de la archidiócesis de Compostela (de la que también dependía entonces la diócesis de Salamanca). La relación de nuestra Universidad con Compostela puede verse en bastantes detalles. Uno de ellos, del que os daréis cuenta enseguida, es que la calle mayor de Salamanca no se llama “Calle Mayor” sino “Rúa Mayor”.

El auténtico despegue de la Universidad de Salamanca se produce bajo el reinado de Alfonso X el Sabio, hijo de Fernando III el Santo y nieto de Alfonso IX, ya con los reinos de Castilla y León unificados (por eso en el sello de la Universidad aparecen las armas de Castilla y de León).

Por una parte, en 1254 el Papa promulga, a instancias del Rey, una bula declarando a Salamanca “Estudio General de la Cristiandad”, con lo cual sus graduados podían enseñar en todas partes, excepto París y Bolonia. Esta última restricción se eliminó en 1333. En 1954 se celebró el Séptimo Centenario de la Universidad. En realidad, era el centenario de la bula papal, puesto que la fundación propiamente dicha tuvo lugar en 1218. Por eso celebraremos el Octavo Centenario de la Universidad en 2018.

Además, Alfonso X el Sabio dotó a la Universidad de rentas y de cátedras. En torno a 1254 había cátedras de Derecho Canónico, Derecho Civil, Medicina, Lógica, Gramática y Música. Más tarde, en el siglo XIV, se incorporaron cátedras de Teología. Otro día nos ocuparemos de las rentas de la Universidad.

Pero lo más importante de todo es que el Rey Sabio reglamentó por primera vez la vida universitaria, en el Título XXXI de la Segunda Partida (del Código de las Siete Partidas), siendo muy probablemente la primera legislación específicamente universitaria de Occidente.  Y hoy vamos a ver algunas de las cuestiones más curiosas que dicen las Partidas sobre la Universidad, conservando, en lo posible, la lengua de entonces:

1. La definición

“Estudio es ayuntamiento de maestros et de escolares que es fecho en algún lugar con voluntad et con entendimiento de aprender los saberes”

Lo de “ayuntamiento” se presta a muchas interpretaciones. Pero lo importante es, como ya hemos visto anteriormente, el carácter de “Gremio” o de “Corporación” que se da, en conjunto, a maestros y escolares; Gremio que hoy conocemos como “Universidad”, término que significaba específicamente eso. Había una “Universidad del Estudio” como podía también haber una “Universidad de los Alfareros”. Con el tiempo el término “Universidad” por antonomasia quedó reservado a la Universidad del Estudio, la nuestra.

2. La ciudad del estudio

“De buen aire et de fermosas salidas debe seer la villa do quieren establescer el estudio, porque los maestros que muestran los saberes et los escolares que los aprenden vivan sanos, et en él puedan folgar et rescibir placer a la tarde cuando se levantaren cansados del estudio; et otrosí debe seer abondada de pan, et de vino, et de buenas posadas en que puedan morar et pasar su tiempo sin grant costa”

Si Salamanca es de “buen aire et de fermosas salidas” lo dejo a juicio del lector. Quizá el Rey Sabio se refería al momento de la tarde en que, cansados del estudio, los escolares pudieran salir a “folgar et rescibir placer”. Probablemente se refería a la activa vida nocturna de Salamanca, la conocida Salamanca-by-night o Salamanca-la-nuit. Porque desde luego lo que no se puede decir de Salamanca es que esté mal abastecida de vino (o de “buenas posadas”)

3. El Rector

“Otrosí pueden establecer de sí mesmos un mayoral sobre todos a que llaman rector, que quier decir como regidor del estudio, a que obedescan en las cosas que fueran convenibles, et guisadas et derechas. Et el rector debe castigar et apremiar a los escolares que no levanten bandos nin peleas con los homes de los logares do hicieren los estudios nin entre sí mesmos”

La definición de Rector como “mayoral” puede que choque un poco, pues ese término se refiere hoy día al primer oficial de una ganadería brava. Aunque viendo el comportamiento de algunas masas estudiantiles (y profesorales también) vemos que el Rey Sabio no andaba muy descaminado. Si no, que se lo pregunten a los “homes de los logares do hicieren los estudios”, es decir, a los salmantinos no universitarios.

4. El buen comportamiento de los escolares

“Ca los estudios para eso fueron establecidos, et non para andar de noche nin de dia armados, trabajándose de pelear o de facer otras locuras o maldades a daño de sí et estorbo de los logares do viven”

Ya sabéis: nada de hacer locuras o maldades o estorbos. Y menos de ir armados. A estudiar, que para eso los estudios fueron establecidos. Desconocía el Rey Sabio los botellones, porque si no algo hubiera dicho “dellos”.

5. El fuero universitario

“Los maestros que muestran las ciencias en los estudios pueden judgar sus escolares en los pleitos et en las demandas que hobieren unos contra otros, et en las otras que algunos homes les hiciesen que non fuesen sobre pleito de sangre; et non les deben demandar nin traer a juicio ante otro alcalle sin su placer dellos”

Esto fue históricamente una constante causa de querellas entre la Universidad y la Ciudad. Pues los estudiantes y los profesores eran juzgados por el Maestrescuela y no por la jurisdicción común. Quizá la revuelta estudiantil más intensa que se recuerda tuvo lugar en el siglo XVII, cuando un alcalde de la ciudad se atrevió a ejecutar a garrote a un estudiante después de juzgarlo sin tener en cuenta su fuero. Hubo más de una veintena de muertos, según parece.

6. El Bedel

“La universitat de los escolares debe haber un mensajero que llaman en latín bidellus; et su oficio deste atal es de andar por las escuelas pregonando las fiestas por mandado del mayoral del estudio; et si acaeciese que algunos quisiesen vender libros o comprar, devéngelo decir et desí debe andar él pregonando et deciendo que quien quiere tales libros que vaya a tal estación en que son puestos”

Para el Rey Sabio, el Bedel era el encargado de pregonar las fiestas y anunciar libros que estuvieran a la venta. Algo más tarde, fue función del Bedel inspeccionar las aulas para ver si el catedrático había acudido o no a clase. En caso de ausencia, el Bedel debía dar parte a la autoridad académica para que descontaran al catedrático absentista la parte correspondiente de su sueldo.

7. El Estacionario

“Estacionarios ha meester que haya en cada estudio general para seer complido, et que tenga en sus estaciones libros buenos, et legibles, et verdaderos de texto o de glosa, que los loguen los escolares para enxemplarios”

El Estacionario era el oficial encargado de cuidar los libros de la Universidad. En la Biblioteca antigua se puede ver cómo los libros venían provistos de argollas con las que encadenarlos a la pared para evitar tentaciones. Puede que os llame la atención el nombre de “Estacionario”. A quien tenga algo de idea de inglés, le recordará al término “Stationery”, que significa actualmente “Papelería”.


Para quien como yo ha vivido sucesivamente la Ley Ibáñez Martín, la Ley Villar-Palasí, la LRU, la LOU y la LOCE (y seguro que me olvido algunas), todas ellas de ordenación universitaria, las Partidas son un soplo de aire fresco. Basta por hoy.

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